lunes, 26 de octubre de 2009

Ceremonia de iniciación

Ya que el himno se nos ha quedado en tres versos ebrios que propuso nuestro Romano, propongo que fijemos un protocolo de ceremonia de iniciación para los que se van añadiendo a nuestra eximia tertulia. Mientras dure la ceremonia, todos entonamos el himno, mientras el simposiarca unge con un dedo tinto en vino la frente del iniciando. Pero el iniciando, para ser aceptado, debería hacer algo más. Se aceptan sugerencias.

4 comentarios:

  1. Yo propongo que los iniciados organicen de su bolsillo el impávido correspondiente

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  2. ... y no vale que lo hagan ellos mismos para ahorrarse el dinero (hablamos de iniciadOs, ¿no?).

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